Así se mete, como piojo en costura.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
El buen cirujano, corta por lo sano.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Los rusos no temen a la cruz pero si al garrote.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
El interés dueño del mundo es.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Nadie toma lo que no le dan.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Meter aguja y sacar reja.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Carne en calceta, para quien la meta.
El tiempo es oro.
A más oro, menos reposo.
Sé cordero y te comerá el lobo.
En buena casa, mal inquilino.
Achaque el viernes por comer carne.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Lo que fuere sonará.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Reducimos nuestras necesidades haciendo menores nuestro deseos.