Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Cuando viene la golondrina, el verano está encima.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Las paredes tienen oidos.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
En guerra avisada no muere gente.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Conforme es el árbol así es el fruto.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Dos montañas no se pueden juntar, pero dos piedras sí.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
A mal Cristo, mucha sangre.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Levantarse con el pie izquierdo.
Nadie es sabio en todas partes.
muero Marta, y muero Harta.
Moro viejo, mal cristiano.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Entre col y col, lechuga.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
No hay que conejear sin perros.
A cautela, cautela y media.
Camino malo se anda ligero.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Hacer un viaje y dos mandados.
Julio, lo verde y lo maduro.