De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Cabeza loca no quiere toca.
Que lo mate Dios que lo crió.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Cada cabeza es un mundo.
Castaña la primera y cuca la postrera.
Agua de llena, noche de angulas.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
No hay peligro para el preparado.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
Con los años viene el seso.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Mal se cuece olla que no se remece.
Quien anda mal, acaba mal.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
La blancura de la nieve hace al cisne negro.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.