El vino es la ganzúa de la verdad.
Carne que se lleva el gato, no vuelve al plato.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
A casa vieja, portada nueva.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Burgáles, mala res.
Te quiero Andrés, por el interés.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Errando errando, se va acercando.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
La mala hierba, presto crece.
El haragán es el hermano del mendigo.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Mal camino no va a buen lugar.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.