A cada pez le llega su vez.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
El amor hace iguales a los que no lo son.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Es más terco que una mula.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Detrás de los pedos viene la mierda.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
La sal no dice de sí misma que es salada.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
El hambre aguza el ingenio.
Tú no llevas vela en este entierro.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Hacer castillos en el aire.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
El que fía, salió a cobrar.
El que manda, no va.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Tripas llevan piernas.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.