Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Bueno de asar, duro de pelar.
Hacer del san benito gala.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Quien se va, vivo y muerto está.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
El relajo es dulce después del trabajo.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Del ahorro viene la posesión.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Las migas son también pan.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Por el rastro se da con la liebre.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
A como come el mulo, caga el culo.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Vale más el que sabe más.
A árbol caído, todo son piedras.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Tiran más tetas que carretas.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Rama larga, pronto se troncha.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Cada uno halla horma de su zapato.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.