El mal para quien lo fuere a buscar.
La vida del puerco, corta y gorda.
Pintada en los WC.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Buena muerte es buena suerte.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
A chico caudal, mala ganancia.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Irse con la música a otra parte.
La mujer es gente en la letrina.
Tal vendrá que tal te quiera.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Caridad y amor no quieren tambor.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Nadie es profeta en su propia tierra.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Hacerse la boca agua.
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
A las obras me remito.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Juego y bebida, casa perdida.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Libro prestado, libro perdido.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.