De boca para fuera.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Para atrás ni para coger impulso.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Puerco no se rasca en javilla.
A la vejez aladares de pez.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Las pulseras de metal suenan si son dos.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Pocas palabra y muchos hechos.
La suerte está echada.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Un día de obra, un mes de escoba.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Consejo tardío, consejo baldío.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Dura el nombre más que el hombre.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Donde humo sale, fuego hay.