A la bestia cargada el sobornal la mata.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Aprendo mientras vivo.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Puerco no se rasca en javilla.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
A la vejez aladares de pez.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
La suerte está echada.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Para atrás ni para coger impulso.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Pocas palabra y muchos hechos.
De boca para fuera.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Consejo tardío, consejo baldío.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Un día de obra, un mes de escoba.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
La vida del puerco, corta y gorda.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Dura el nombre más que el hombre.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Donde humo sale, fuego hay.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.