Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Igual con igual va bien cada cual.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Todo lo mudable es poco estimable.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Quien nada pide, nada recibe.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
El amor encogido en poco es tenido.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Darle a uno mala espina.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Predicar en desierto, sermón perdido.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Antes el golpe que el grito.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Escucha en el silencio y serás sabio.
La vida es un juego.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Casa sin madre, río sin cauce.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
A cabrón, cabrón y medio.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Hay mujeres que tienden a subir, y hay otras que suben a tender.
Cada burro apechuga con su carga.
La cabra come el césped allí donde se ata.
En enero, el besugo es caballero.