Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Escatimar y dar a putas.
Hablar más que lora mojada.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Tenís más grupo que banco de sangre.
El que ama, teme.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
La risa va por barrios.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
El que mucho analiza, se martiriza.
Donde aprietan, no chorrea.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
El ducado nunca huele a robado.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
A ama gruñona, criada rezongona.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
El amor y la fe, en las obras se ve.
El ignorante es poco tolerante.
Lo bailado nadie me lo quita.
El que nace capacho, muere serón.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Burla pesada, en veras acaba.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Año de hierba, año de mierda.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Pon y te llamaran gallina.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Faldas largas, algo ocultan.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.