Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
El mal trago pasarlo pronto.
El blanco hielo de agua es mensajero
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Cuando pica un gran pez, suelta la caña, no sea que te largues tras él.
La barriga llena da poca pena.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
A flores nuevas, afeite perdido.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
A burro muerto, la cebada al rabo.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Donde no llega la mano, llega la espada.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
A los enemigos bárreles el camino.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Matar pulgas a balazos.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
Que dulce queda la mano al que da.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Si la piedra cae sobre el huevo, mala suerte para el huevo. Si el huevo cae sobre la piedra, mala suerte para el huevo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Más merezco; pero contigo me conformo.