El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
A buey viejo, cencerro nuevo.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
El que no aprende es porque no quiere.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Perdona una vez; pero nunca tres.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Pocas palabras son mejor.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
La abundancia mata la gana.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Juicios tengas, y los ganes.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Todo lo que brilla, no es oro.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Despacio, que llevo prisa.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.