El que no se consuela es por que no quiere.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Humano es el errar y divino el perdonar.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
La suerte la pintan calva.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
La tierra que me sé, por madre la he.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Bienes y males, a la cara salen.
Viejo es Pedro para cabrero.
Amor de dos, amor de Dios.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Berzas en enero, saben como carnero.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Abril llovedero, llena el granero.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
A camino largo, paso corto.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Dar en el clavo.
El que come y canta algún sentido le falta.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
El que con cojos anda se llama bastón.
La costumbre vence a la ley.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
El que de amigos carece es porque no los merece.