Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
No hay pero que valga.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Es agua derramada.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Un indio menos, una tortilla mas.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Campo florido, campo perdido.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
El amor vence todo.
Amor viejo, pena pero no muere.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.