El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Con leña prometida no se calienta la casa.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Cántaro roto para tiesto vale.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El ama brava, es llave de su casa.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Quien se excusa se acusa.
Mal se juzga al caballo desde la silla
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
La confianza mata al hombre.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
El amor, de necios hace discretos.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Solo hay una forma de ser felices a través del corazón, y es no tenerlo
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Corre más una loca en chanclas.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Pan tierno, casa con empeño.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
En puerta y en puente nadie se siente.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.