A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Sal derramada, quimera armada.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
El que es perico donde quiera es verde.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Burlas que son veras, otro las quiera.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
A buen hambre, no hay pan duro.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
La noche es capa de pecadores.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Estoy hasta las manos.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Padecer cochura por hermosura.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Dos fuentes, dos ríos.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.