Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Dichosos los ojos que te ven.
Días de mucho vísperas de ayuno.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
El que llora su mal, no lo remedia
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La ambición mató al ratón.
Enfermo que come y caga no tiene nada
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Sin viento no hay oleaje.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
La mejor caridad es la justicia para todos
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
De sabios es cambiar de parecer.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Chancho limpio nunca engorda.
Cada cual a lo suyo.
El amor es ciego, pero ve a distancia
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.