Lo que haces, encuentras.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Tenés cola que te machuquen.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Pagan justos por pecadores.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Padre diestro, el mejor maestro.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
La mujer buena, inapreciable prenda.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
La fantasía es la droga de la mente
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Amor con casada, vida arriesgada.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Vecina de portal, gallina de corral.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Al bueno por amor y al malo por temor.
A chica boca, chica sopa.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Ahí está la madre del cordero.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
Los tontos consiguen las mejores cartas
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
El amor refresca como el rocío
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.