Cabellos y problemas no faltan nunca.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Una buena dote es un lecho de espinos
Fraile con sueño tiene mal rezo.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Aquí hay gato encerrado.
Lobos de la misma camada.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Echarle mucha crema a sus tacos
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
No ser escaparate de nadie.
La alegría intensa es cosa seria
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Estar armado hasta los dientes
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Ese huevito quiere sal
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
La sagre es más espesa que el agua.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Promesa de enamorado, promesas de marinero
El corazón no sabe mentir
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Ponerse la tapa en la cabeza
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Lo que el Diablo no puede hacer hácelo la mujer.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Amor breve, suspiros largos
Bicho malo nunca muere.
Hombre refranero, medido y certero.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Más ordinario que una monja en guayos.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
No conviertas en amigo al que has vencido
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.