En casa del pobre, ni vino ni odre.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Con la muerte todo se acaba.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
No hay boda sin tornaboda.
Llegar al humo de las velas.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
El mal ajeno no cura el mío.
Amor de niña, agua en cestillla.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Haz el mal y guárdate.
Saber cuántas son cinco.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
A feria vayas que más valgas.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Olla remecida u olla bien cocida.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Unos mueren para que otros hereden.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Presto se va el cordero como el carnero.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Vamos a ver dijo el ciego.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Quien debe y paga, no debe nada.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Las patatas cocidas, alargan la vida.