Llanto de viuda, presto se enjuga.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
El que mucho habla, mucho yerra.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Quien hace por común, hace por ningún.
A barba moza, vergüenza poca.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Sin sal, todo sabe mal.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
No hay más araña que la que teje.
Lengua malvada corta más que espada.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
A cada cerdo le llega su San Martín.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El que de amigos carece es porque no los merece.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Con la misma vara que midas serás medido.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Cuentas claras, amistades largas.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
El vino puro dirá quién es cada cual.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
No hay hombre sin hombres.
La letra mata, su sentido sana.
El que apurado vive, apurado muere.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
A cada cañada le llega su añada.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Aguas de Abril, vengan mil.