Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Aguas de Abril, vengan mil.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Por unas saludes, no te desnudes.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
A cabrón, cabrón y medio.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Quien no miente no viene de buena gente.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Quien calladamente arde, más se quema.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
El hombre es un animal de costumbre.
A mucho vino, poco tino.
A buen bocado, buen grito.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Ojo al parche.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
Cinco: por el culo te la hinco.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Callar como puta tuerta.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.