El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Un buen día nunca se olvida.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
El haragán es el hermano del mendigo.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Si no es Juan, es Pedro.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Ley puesta, trampa hecha.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Frijoles con coles, pedos a montones.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
La belleza más divina, también defeca y orina.
Cada cosa pía por su compañía.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Jugar a dos barajas.