Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
El oficio hace maestro.
Hijo solo, hijo bobo.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
Con pan y vino, se anda el camino.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Hasta el final nadie es dichoso.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Querer y no querer, no está en un ser.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Por todas partes se va a Roma.
Amor nunca dice basta.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Sacar los trapos al sol.
Esto es de rompe y rasga.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Hay que tomar el toro por las astas.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Jodido pero contento.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Casada te veo; otro mal no te deseo.