Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Lo que no conviene no viene.
Honra sin provecho la digo pecho.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
La valla más baja es el más fácil de saltar.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Fiado has, tu pagarás.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
El que come tierra, carga su terrón.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Viejo con moza, mal retoza.
Por los cuernos se agarra el toro.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
De todas maneras, aguaderas.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Casa en canto, y viña en pago.
Haz favores y harás traidores.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Sin trabajo no hay recompensa.