Cada criatura obra según su natura.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Cada uno es artífice de su ventura.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Oye primero y habla postrero.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
El que mucho ofrece, poco da.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Cual es el rey, tal es la grey.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
El médico mata, y el cura lo tapa.
En casa pobre, pocos cuentos.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
No hay nada peor que un maricon resentido.
El que nada tiene, nada vale.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
No hay camino sin tropiezo.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
De desgraciados está el mundo lleno.
Buena mula, mala bestia.
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.