El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
La muerte, al pobre no se atreve.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Cada mozo lancee su toro.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Lo que fuere sonará.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Paga para que te acrediten.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Ningún rencor es bueno.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
La razón la tiene Sansón.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Todo se andará si la vara no se rompe.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Madre dispuesta, hija vaga.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.