La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El dinero no lo es todo, según dicen los que lo tienen.
El enamorado es el camarada del alma.
Casa sin madre, río sin cauce.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Paciencia y barajar.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
De tal jarro, tal tepalcate.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Alegría amagada, candela apagada.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Bonito era el diablo cuando niño.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Nuestro gozo en un pozo.
No te alabes antes de que acabes.
Donde hubo pan migajas quedan.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Copas son triunfos.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
La vida da muchas vueltas.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Después de comer, ni vino, ni mujer.