Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Nada contra la corriente.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
El harto no se acuerda del ayuno.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Codicia mala, el saco rompe.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Allega, allegador, para buen derramador.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Desdichas y caminos hacen amigos.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Quien da el consejo, da el tostón.
Para alcanzar, porfiar.
No enturbies aguas que hayas de beber.