El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Como turco en la neblina.
A ruin, ruin y medio.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Más vale la sal, que el chivo.
Conócete a ti mismo.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Araña de día, carta o alegría.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
Mucho preito hace mendigo.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
A cada puerta, su dueña.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Hacer favores, empollar traidores.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
La ira es locura el tiempo que dura.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
A buen juez, mejor pastor.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
El amor es más agresivo que el odio
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?