Para todo perdido, algo agarrado.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Conócete a ti mismo.
Como turco en la neblina.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Más vale la sal, que el chivo.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Araña de día, carta o alegría.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
La ira es locura el tiempo que dura.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Mucho preito hace mendigo.
A cada puerta, su dueña.
Hacer favores, empollar traidores.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
A buen juez, mejor pastor.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
El amor es más agresivo que el odio