El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
La más larga caminata comienza con un paso.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Un asno no aprecia compota de frutas.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Los celos son el amor propio de la carne
Nadie apalea a un perro muerto.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Esto es el pan nuestro de cada día.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
El buen hijo a su casa vuelve.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
A buen capellán, mejor sacristán.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Piedra que rueda no hace montón.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Nunca viene una desgracia sola.