A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
A quien labora, Dios lo mejora.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.