Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Ayer putas y hoy comadres.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
La muerte todas las cosas iguala.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
A buen santo te encomiendas.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Palabra de boca, piedra de honda.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Agua de llena, noche de angulas.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Más perdido que perro en misa.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.