O Corte o cortijo.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Amor por cartas son promesas falsas.
La ley pareja no es dura.
La felicidad no es cosa de risa
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Muchas hormigas matan un camello.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Amistad de yerno, sol en invierno.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Ahora adulador, mañana traidor.
Una abeja vale más que mil moscas
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Ve tu camino para no tropezar.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
De la nieve no sale más que agua
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Los vicios no necesitan maestro.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Desbarata hasta un balín.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Vase la fiesta y resta la bestia.