Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
La buena hija dos veces viene a casa.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Cada loco con su tema.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
De la risa al duelo un pelo.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Más ven cuatro ojos que dos.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
La barca pasa, la orilla queda
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Donde se está bien nunca se muere
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Una buena dote es un lecho de espinos
Alegría y desgracia no son eternas
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Tal padre, tal hijo.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Tener el juego trancado.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Más enredado que un kilo de estopa.