Más dura una taza vieja que una nueva.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
El que nada duda, nada sabe.
Río cruzado, santo olvidado.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
el fracaso es la madre del éxito.
A golpe de mar, pecho sereno.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Año derecho, de la era al barbecho.
De cualquier nube sale un chubasco.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Donde lo hay, se gasta.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Cinco puercos son manada.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Toma y daca.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Hablar bajo y obrar alto.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Guardóse de la mosca y le comió una araña.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
La suerte la pintan calva.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Cada necio quiere dar su consejo.