Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Parto malo, e hija en cabo.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Quien hace preguntas no es tonto.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Mujer pecosa, mujer candela.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Lo que no conviene no viene.
Lancha La no pasa en balde.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
A bloque, la casa en roque.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Las paredes tienen oidos.
Más dura una taza vieja que una nueva.
A hierro caliente, batir de repente.
Igual con igual va bien cada cual.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Pesar compartido, pronto es ido.
Date prisa, pero no corras.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Quien huelga no medra.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
No hay que empezar la casa por el tejado.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.