El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Todos los extremos son malos.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
La muerte no anda en zancos.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Juego y paseo, solo para recreo.
Martillo de plata rompe puertas de hierro.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Hoy no se fía, mañana sí.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Buen corazón vence mala andanza.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Los celos ciegan la razón.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Maestro de atar escobas.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Chica centella gran fuego engendra.
Cachicamo trabaja pa' lapa.