No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Más envejecen las penas que las canas.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Cuida la tienda y ella te cuidara a ti.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Vísteme despacio que estoy de afán.
A mi, mis timbres.
Araña muerta, visita cierta.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
La risa va por barrios.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Joven ventanera, mala mujer casadera.