Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
No se hablar, y me mandas predicar.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Sol puesto, obrero suelto.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Agárrate, que hay curvas.
Los celos son malos consejeros.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Fuera de su convento no está el fraile en su elemento.
Abril concluido, invierno ido.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Quien hijos ha, no reventará.
El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Una carreta vacía hace ruidos.
Ojo al parche.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
A bien se llega quien bien se aconseja.
La que fue flor, algo le queda de olor.