Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
A ningún tonto le amarga un dulce.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Pan ajeno, caro cuesta.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
El santo ausente, vela no tiene.
A chico santo, gran vigilia.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
La marcha instruye al asno.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Abrojos, abren ojos.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Dejar al gato con el pescado.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
El que tiene narices, no manda a oler.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Moza reidora, o puta o habladora.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Quien te quiere, no te hiere.
Llenarle la cuenca a alguien.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
El que paga mal, paga dos veces.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
En casa del músico, todos saben cantar.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Irse con la soga entre los cachos.
Al bobo, múdale el juego.