A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Vino y pan andar te harán.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
No comas ansias.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Abril, deja las viñas dormir.
En Abril, aguas mil.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
El corazón que ama es siempre joven.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
El cantar, alegra el trabajar.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Su ladrido es peor que un mordisco
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
El dinero no compra la felicidad.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Quien canta, su mal eta.
De perdidos, al río.
Hablar por la boca del ganso.
El ave canta aunque la rama cruja.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
El temor modifica tu conducta.
No está la Magdalena para tafetanes.