Tripa vacía, suena pronto.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Estoy con la espada pendiendo sobre mi cabeza.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
A buen amo, mejor criado.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Julio, siega y pon tres cubos.
Una van de cal y otra van de arena.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
A la mujer brava, la soga larga.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
Las novedades son la sal de la vida.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Cada quien, con su cada cual.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Armas y dineros buenas manos quieren.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
No hay majadero que no muera en su oficio.
A la que te criaste, te quedaste.
Soñar no cuesta nada.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Lo que no está firmado, no está amarrado.