Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Ya me cansé de descansar.
La lluvia no se queda en el cielo.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
A camino largo, paso corto.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
El perro que raspa,no muerde.
Allega, allegador, para buen derramador.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
En cada tiempo, su tiento.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Amor es el verdadero precio del amor.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.