El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Más fea que un carro por debajo.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Dios nos libre de un ya está hecho.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
La buena hija dos veces viene a casa.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Oir a todos, creer a pocos.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Mas mata la duda que el desengaño.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
El que rompe, paga.
El amor es tan fuerte como la muerte.
No todo lo que pendula cae
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Por enero florece el romero.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
En Febrero busca la sombra el perro.
La distancia hace a las montañas más azules.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Agua vertida, no toda cogida.
Buena fama es buena cama.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.