Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
La lujuria nunca duerme.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Fruto vedado el más deseado.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Sin harina no se camina.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La mujer que de día calla por la noche manda.
A chica cama, échate en medio.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Más se logra con amor que con dolor.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Quieres taparle el ojo al macho.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Quien da para recibir no da nada
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
No escupas contra el viento.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Esto es de rompe y rasga.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Antes di que digan.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.