No se hablar, y me mandas predicar.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
La llaga sana, la mala fama mata.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
No hay año sin desengaño.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
O la bebes o la derramas.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Esto son habas contadas.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Vale más tener que no desear.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
A amante que no es osado, dale de lado.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Ni quito ni pongo rey.
Lección dormida, lección aprendida.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Hablar por referencias es casi mentir.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
La lujuria nunca duerme.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.