Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Al perro y al niño donde le den cariño.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Espéjate para que veas cómo eres.
Hombre chico, pensamientos grandes.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Antes de meter, prometer.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
El vino comerlo, y no beberlo.
Disfruta solo los placeres del momento.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
El que canta, sus males espanta.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
El amor y los celos son compañeros.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Más vale prevenir que curar.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Todo tiene un fin.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
La felicidad no es cosa de risa
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
A barbas honradas, honras colmadas.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.