No todo es miel sobre hojuelas.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Quien tiene arte va por todas partes.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Los vicios no necesitan maestro.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Más vale poco que nada.
Baila más que un trompo.
Buscarle la quinta pata al gato.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Más raro que perro verde
El borriquito delante, para que no se espante.
Pájaro viejo no entra en jaula.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
A más beber, menos comer.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
A lo que no puedas, no te atrevas.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Antes de que acabes, no te alabes.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
De cuentos suele irse a chismes.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Hecha la ley, hecha la trampa.